Soy mujer pero ante todo soy persona,
y sólo por eso merezco respeto.
Merezco poder salir a la calle
sintiéndome segura
y sin miedo de ser atacada o dañada.

Soy mujer y soy persona
por eso merezco poder vestir como me guste
sin que nadie me humille por ello,
merezco poder estudiar lo que considere
y trabajar en lo que me haga
sentirme realizada
con igualdad a otro ser humano.
Soy mujer y soy persona
por ello puedo elegir libremente
con quien tener o no sexo
sin que eso signifique que sea puta,
puedo enamorarme libremente de de igual modo
y puedo decir que no cuando algo no me guste,
no me apetezca o me dañe,
puedo y debo defenderme
cuando alguien atente
contra mi integridad física,
moral o psicológica,
cuando alguien quiera acabar
con mi dignidad o mi honor.

Soy mujer y soy persona
y por ello debo poder expresar mi opinión
y sentimientos con libertad y seguridad,
y merezco que sean tan escuchados
como los de los demás
porque son míos y no soy más que nadie
pero tampoco menos.
Soy mujer y soy persona
y por ello puedo dar amor,
cariño y afecto
al igual que merezco y debo recibirlo.
Soy mujer y soy persona
y sólo por eso ya soy valiosa,
por ello hoy prometo intentar
repetirme todo esto a cada amanecer,
hasta nuevamente hacerlo parte de mi sentir
para mí misma;
no sólo para los demás y el razonamiento.
Si he llegado hasta aquí en mi vida
no voy a detenerme ahora,
si he superado tormentas y ciclones,
éste no podrá conmigo.
Caminaré con la cabeza alta
y la conciencia tranquila,
mirando la verdad a los ojos,
siendo fiel a mis principios y valores.
Porque soy mujer, soy persona
y merezco todo lo bueno de este mundo.
ADELA MUÑOZ (AMELY)
(poema incluido en Improvisando desde el corazón)
