Comparto una reflexión, podéis leer el texto íntegro, en el documento adjunto.
(…)Y resulta que la vida no es justa. Y quien diga lo contrario miente. Uno hace las cosas lo mejor que sabe y puede, aunque eso no es garantía de que así vaya a irle mejor. Ser buena persona o actuar de un modo que uno considera correcto tampoco lo es. La vida no es justa. Tiene unas curiosas maneras de saldar cuentas pendientes. De dar donde a uno más le duele. En ocasiones no queremos ver que todo se viene encima. Pero lo hace. A veces ya es demasiado tarde. Lo jodido es encontrar una salida cuando ya no se ve el final del túnel(…)
(…)Y la vida no es justa. Es un tema tabú poder hablar ampliamente de ello, ante una sociedad que no quiere ver la realidad que se esconde más allá de lo aparente. Complicado encontrar soluciones o técnicas de prevención que realmente funcionen cuando no se quiere dar importancia a las causas y circunstancias que lo acompañan, cuando no se dota de recursos suficientes a las personas. Creando así un oscurantismo en torno al tema que no debiera ser tal. Puesto que es la injusticia una de las cusas que precisamente pueden originar el problema.
Al hablar de justicia no sólo se hace referencia a la legal, existe una justicia legal, material y una justicia espiritual. La justicia es dar a cada uno su derecho decía uno de los grandes creadores del Derecho antiguo, en efecto ser justo es que cada uno tenga lo que merece, lo que le corresponde. Y la vida no es justa.(…)
(…) En este caso llegamos a los entendidos que dirán que el problema es de la no aceptación de una circunstancia u hecho determinado. Sin embargo ¿Cómo uno puede hablar de aceptación cuando lo que se debe aceptar es injusto? Ahí está el problema. Aceptar la injusticia es antinatural, el hombre se resiste porque no está en su condición natural. Uno tiene criterio propio, dignidad y eso no puede quedar reducido a lo que digan o quieran los demás.(…)
Amely
