Los vendidos, esos para quienes
la voluntad se compra con dinero.
Los que quieren comprar el amor,
los traidores, los falsos.
Los vendidos, esos que juegan
a comerciar con lo que no es suyo.
Esos a quienes no les importa el daño
que su venta pueda hacer,
esos que experimentan jugando a ser Dios
cuando lo que son es escoria.
Los vendidos, esos que cuando se mueran
dejarán su dinero aquí; igual que los demás.
