«Es inconcebible para cualquier razonamiento que puedan normalizarse situaciones de limitación o supresión de derechos humanos como se ha venido haciendo, por ello pedimos a nuestros legisladores escuchen las peticiones que desde Marea de Residencias y otros muchos colectivos les hacemos llegar. Es urgente y necesario una ley estatal de residencias públicas, en la cual se garantice la salvaguardia de los derechos humanos, lo cual incluye la asistencia sanitaria en caso de necesidad, la no discriminación por ninguna causa, inclusive la vacunación, la libre circulación de residentes tanto autónomos como dependientes, la libre comunicación con sus familiares y amigos, la atención a sus necesidades básicas y por razón de enfermedad, edad o dependencia así como unas inspecciones por parte de los organismos encargados rigurosas y frecuentes, que por sorpresa puedan detectar y parar cualquier abuso o negligencia al que pueda someterse a los residentes. Es inconcebible que se haya encerrado a nuestros mayores en sus habitaciones por días y quincenas preventivamente o por haber realizado una salida al exterior por ejemplo al médico por un dolor, sin que haya existido ningún informe facultativo que así lo estipulara, cuando en ocasiones esos residentes» (…)
«Es inconcebible que se haya encerrado a nuestros mayores en sus habitaciones por días y quincenas preventivamente o por haber realizado una salida al exterior por ejemplo al medico por un dolor sin que haya existido ningún informe facultativo que así lo estipulara. (..) Con estas situaciones se han empeorado enfermedades cognitivas y de movilidad, se han obviado las necesidades especiales de las personas que incluyen el contacto, la estimulación, de manera tan importante como el comer o el asearse.(…)»
» (…)Las historias crueles, los grandes dramas están para evitar que se repitan. El ser humano parece no aprender sin embargo de ello. Es nuestro deber ya no sólo como familiares, sino como ciudadanos y sobre todo como personas el no permitir que esto vuelva a ocurrir ni que se mantengan las situaciones que a día de hoy suceden. Todas las personas merecen reconocimiento sean dependientes, jóvenes o mayores y todas las vidas tienen el mismo valor.»
AMELY
