Para quienes quieren derribarnos: indiferente desprecio.
Algún día se darán cuenta de que lo que hicieron fue errado o por el contrario puede que nunca esto ocurra. En todo caso hay que tener presente el dicho » la vida es un restaurante en el que nadie se va sin pagar». Quizá no sea inmediato pero lo harán antes o después, sea en esta vida o en su espíritu o ser inmaterial.

El universo tiene una curiosa manera de equilibrar energías. Quien es malo, se destruye solo. (Aunque a veces no está de más un empujoncito)
Indiferente desprecio y cabeza alta´.
Amely
