No importa si estos momentos no puedes regalar joyas, ropa cara, perfumes..., la vida da muchas vueltas, hoy te da cosas materiales, mañana te las quita.
Si regalas de verdad tu corazón a quien quieres, tu lealtad, tu amor, honestidad, respeto, perdón, cariño, empatía, apoyo, tu tiempo...ya estás regalando lo más valioso.
Para alguien quizá una visita, un mensaje, una llamada, un abrazo, un cogerla la mano con fuerza, reir a su lado o escucharla, sea oro.
Duele cuando no podemos dar cosas materiales a quien queremos por no tener en ese momento como hacerlo pero comer una bolsa de triskis, por ejemplo, como hoy hice yo con mi madre, tomar una coca cola o un café puede ser aún un mayor tesoro.
Abrazar a tu pareja, contactar con esa persona que extrañas y deseas tener a tu lado, decirle a quien quieres que lo haces, demostrar tu cariño, tu amor. ¡Hay tantas cosas que no cuestan dinero y son caras!.
Y sí, ojalá recibamos muchos regalos de esos que no se compran con dinero. Ojalá yo reciba muchos regalos así. El universo en mi caso sabe que además de cosas materiales he dado regalos inmateriales hasta el infinito, sí, hasta incluso sentirme imbécil por ello y ahora se que no lo era, porque, imbécil sería en todo caso quien no sabe recibirlo.
La mayor falta de capacidad ¿sabéis cual es?. No tener corazón. Y tristemente estamos llenos de incapaces de alma.
Pues ahí dejo la reflexión del sábado.
AMELY
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